DEL ARESTE AL OESTE: octubre 2010

lunes, 25 de octubre de 2010

Camino de Santiago. Etapa 0. Almería - Pamplona 19 de Junio de 2010

Después de más de 12 horas de tren llegamos a Pamplona a las 7 de la tarde. Al final solo fuimos Lola y yo.


Con las mochilas cargadas de más, jejeje y sin saber muy bien que nos íbamos a encontrar. Hicimos noche en Pamplona, en el Hotel Pamplona Plaza situado cerca de la estación de tren. Nos dio tiempo a dar un paseo por el casco viejo de Pamplona, ya casi preparándose para los Sanfermines.




Nos acostamos pronto, ya que a las 7:00 de la mañana nos recogía Antonio en su taxi.

Camino de Santiago. Etapa 1. Roncesvalles - Zubiri

Etapa 1: Roncesvalles - Zubiri
Distancia: 21,5 Km
Fecha: 20 de Junio de 2010



Puntual a las 7 de la mañana llegó Antonio con su taxi a la puerta del hotel. Nos faltaban 45 minutos de coche aproximadamente para llegar a Roncesvalles y comenzar el Camino. El trayecto fue muy bueno, ya que acompañando a la belleza de los paisajes estaban los comentarios de Antonio sobre la historia del Camino. Nos dejó un muy buen sabor de boca y llegamos con muchas ganas de empezar a caminar.



En la Colegiata de Roncesvalles el termómetro marcaba 7 ºC. Con este frío empezamos a caminar. Después de colocarnos las pesadas mochilas y de hacer las primeras fotos de rigor de Roncesvalles comenzamos a andar. Lo primero que ves es el cartel indicador de “Santiago de Compostela 790 Km”. Tras andar unos metros por la N-135 cogimos un camino que nace junto al arcén derecho y que discurre por un bosque de hayas y robles.



Aquí comenzábamos a ver flechas amarillas indicativas del Camino y que nos las encontraríamos en cualquier sitio indicándonos la dirección. Al poco tiempo de andar llegamos de nuevo a la N-135 y entramos en Burguete. Aquí fue donde hicimos la primera parada para echarnos un cafelito al cuerpo. Hacía frío, pero cada vez menos, ya que íbamos bajando bastante. Pasada la Iglesia de San Nicolás, giramos a la derecha junto a una sucursal bancaria y cruzamos una pasarela sobre un arroyo que bajaba hacia el río Urrobi.

Continuamos por una pista donde había algunas naves con un olor a mierd…tremendo jejeje.. por el ganado que había y que nos encontramos pastando libremente por las praderas.



Tuvimos que sortear varios cauces de agua y algún repecho entre una vegetación espectacular hasta llegar a ver el pueblo de Espinal (primer pueblo del valle de Erro).




Llegamos al pueblo tras bajar por una pista asfaltada, y lo primero que vemos es la Iglesia de San Bartolomé que nos llamó la atención por ser diferente a lo que normalmente se veía por la zona.


Siguiendo las flechas amarillas salimos del pueblo y comenzamos la subida al alto de Mezkiritz. Sabemos que hemos llegado al final del alto porque hay una lápida con la imagen de la Virgen de Roncesvalles.



Cruzamos la carretera y comenzamos a descender por un hayedo fantástico, lugar donde conocimos a Adolfo y Carmen (Los Canarios), y de los que no nos separaríamos hasta terminar en Azofra - La Rioja (último pueblo de nuestra primera parte del Camino).




Después pasamos por los pueblos de Bizkarreta y Lintzoain, donde comenzaba una fuerte subida por un carril de cemento, que después se transforma en gravilla y que componen las rampas de subida al alto de Erro, al que llegamos tras cruzar la carretera N-135 otra vez.




Desde ahí solo nos quedaba una fuerte bajada, para mí lo más duro de la etapa, ya que son casi 4 km que lo notaron bastante las rodillas. Por fin llegamos a Zubiri, pasando por el puente medieval de la Rabia sobre el río Arga y llegando al Albergue Zaldiko donde teníamos reservado.



En total 21,5 Km en más o menos 7 horas de caminata.

El Albergue estuvo bien, limpio. Nos toco una habitación de 8 personas en 4 literas. Lo mejor de todo fue el barecito en el que estuvimos esa misma tarde descansando, tomándonos unas cervezas y después cenando, donde conocimos, por el habla a Encarni, paisana de Viator, que trabajaba como cocinera en ese restaurante. Se alegró mucho de haber encontrado a gente de Almería en un sitio tan lejos. Nos acostamos pronto porque estábamos muy cansados.

Camino de Santiago. Etapa 2. Zubiri - Pamplona

Etapa 2: Zubiri - Pamplona
Distancia: 20,4 Km
Fecha: 21 de Junio de 2010




Habíamos quedado a las 8 de la mañana para empezar la jornada. Muy señoritos nos fuimos a desayunar al restaurante antes de empezar a caminar, con lo que se nos hicieron las 9 por lo menos.

Empezamos a caminar cruzando el puente de la Rabia para coger un sendero a la derecha que nos sacaba del pueblo, hasta llegar a la fábrica de Magna (empresa que aprovecha el yacimiento geológico de magnesita). Subimos por la carretera rodeando el perímetro de la empresa y después bajamos por una escalinata que nos dejaba en un camino empedrado por el que llegamos a Ilarratz y poco después a Eskirotz, dos pequeñas poblaciones de apenas 20 vecinos.



Un poco más adelante se encuentra Larrasoaña, pueblo que no atraviesa el Camino ya que está separado por el río Arga y el puente de los Bandidos, donde hicimos una pequeña parada para comer unas de las miles de barritas energéticas que llevaba, jajaja. Después de una pequeña subida llegamos hasta Akerreta, donde pasamos junto al hotel rural que tenía una pinta estupenda. El siguiente tramo es espectacular, ya que ibamos por un bosque pegado al río Arga.






Continuamos por esa senda hasta llegar al puente de Zuriain, donde decidimos hacer un descanso e incluso se atrieron a meterse en el río a refrescarse los pies. Comimos algún que otro sobao y seguimos marcha hacía Pamplona. El calor que hacía era tremendo, también debido a la hora que habíamos comenzado a andar.




Caminamos durante unos cientos de metros por el arcén de la carretera N-135 para llegar a una pista que nos llevaba hasta el puente de Iturgaiz. Desde aquí se veía el paseo fluvial del Arga con merenderos, mesas etc. Nosotros subimos por un sendero para pasar por el antiguo señorío de Arleta (hoy en ruinas), y tras pasar por un paso subterráneo bajamos hasta el puente del río Ulzama y la ermita de la Trinidad de Arre en Villava. Ya estábamos cerca de Pamplona, pero aún quedaban unos cuantos km.











Serían ya las 14:00 h y el hambre apretaba, asi que tras ver un apetitoso cartel en un bar que anunciaba “huevos rotos” no pudimos resistirnos y nos apalancamos en la terraza del bar donde dimos cuenta de varios de esos huevos, algunos con chistorra, otros con jamon etc etc…y sus correspondientes cervezas bien fresquitas. Alli se nos unieron Carlos y Carmen, una pareja con la que tambien recorrimos buena parte del Camino. Después de todo eso cualquiera cogía otra vez la mochila y echaba a andar… Pues lo hicimos, y tras atravesar Villava y después Burlada (ambos pueblos en un autobús urbano…”vaya mierda de piligrinos!!” jajajaja) llegamos hasta la ribera del río Arga.

Caminamos un par de km hasta llegar al puente de la Magdalena, que tras cruzarlo y llegar hasta las murallas de la ciudad de Pamplona, aún nos faltaba la “cuesta maja” denominada así por una pamplonica a la que pedimos indicación. Esa denominación nos acompañó todo el recorrido del Camino.

Llegamos a Pamplona cerca de las 18:00 h sin reservar nada y con los albergues llenos de peregrinos. Comenzó nuestra peregrinación en busca de alojamiento.


Tras enviarnos a la calle San Nicolás y preguntar por los numerosos hostales de la zona, ninguno con sitio, y por hoteles con precios elevados para lo que queríamos, llegamos hasta la Pensión Aragonesa. ¡¡Vaya cagada!! o como decia la bonica ¡¡Fuerte Mierda!! jejejeje. Creo que el peor sitio donde he dormido en mi vida. Aquello tenía pinta de ser un “puticlub”. Mucho ruido por la noche, que yo con los tapones no llegue a oír, pero que los canarios me comentaron a la mañana siguiente tras abandonar la pensión a las 3 de la mañana por los continuos ruidos, voces etc etc que no les dejaban descansar...

(Todo esto sin contar la perdida de las llaves de la habitación en una tienda, a 15 minutos del cierre de la misma, dándonos cuenta 2 horas más tarde. No podíamos entrar a la habitación por que el pedazo de inútil que nos atendió en el bar (con muy malos modos y muy desagradable) donde pagamos la habitación no tenía otra copia de las llaves, y tuvimos casi que romper la puerta para poder entrar y sacar nuestras cosas... y que nos diesen otra habitación donde poder dormir. Digo lo de inútil por no decir algo más fuerte, porque nos trato fatal, con un desprecio y con una falta de educación tremenda). Menos mal que España gano a Honduras esa noche en el Mundial de Sudafrica.

Teníamos que haber llegado hasta Cizur Menor, al albergue de Maribel Roncal y seguro que hubiésemos descansado mucho más.

Camino de Santiago. Etapa 3. Cizur Menor (Pamplona) - Puente la Reina

Etapa 3: Cizur Menor (Pamplona) - Puente la Reina
Distancia: 20 Km
Fecha: 22 de Junio de 2010



Otro día que empezamos tarde… por muy temprano que nos levantásemos al final siempre empezábamos a andar tarde, con un solanero que caía tremendo. Tras levantarnos y comprobar que Adolfo y Carmen habían abandonado la Pensión Aragonesa a las 3 de la mañana nos fuimos a tomar un café y ver como salíamos de Pamplona. Realmente no nos apetecía callejear para salir de la ciudad, así que tomamos un autobús urbano que nos dejó en Cizur Menor, lugar donde habíamos quedado con Adolfo y Carmen, y donde también se incorporarían Carlos y Carmen.






Dejamos atrás Cizur Menor y nos encaminamos hacia el supuesto marrón de la jornada, que era el alto del Perdón. Nada más lejos de la realidad. Lo subimos sin mayores problemas, excepto por el pinchazo que me dio en el pie derecho, quitandome las botas y haciendo el resto de la etapa y prácticamente el resto del camino con las chanclas de la playa que llevaba, también conocidas como “Cholas”. Después de toda la preparación y de todos los complementos que me pille para hacer el camino, a mi me dicen que voy hacerme cerca de 150 km con las chanclas de la playa y no me lo creo. Pero fue así.





Lola estrenaba zapatillas compradas en El Corte Inglés de Pamplona la tarde anterior. Una campeona, ni rozaduras ni nada de nada.






En el ascenso atravesamos Zariquiegui con su iglesia de San Andrés de portada románica. Dejamos la pista y seguimos por un sendero que nos conducía hasta la cima del alto del Perdón.



Cada vez teníamos los aerogeneradores más cerca. El viento soplaba bastante. En el camino llegamos a la fuente de la Reniega. La leyenda cuenta que en este mismo lugar, el diablo ofreció agua a un peregrino sediento a cambio de que renegara de Dios, la Virgen y Santiago. El peregrino, medio moribundo, despreció la bebida y rezó hasta que el demonio se fue y apareció la fuente que le sació.






Ya faltaba poco para la cima del alto. Podíamos ver las esculturas en chapa que hay en el alto, realizadas por Vicente Galbete.



Un buen sitio para comer algo. Allí estaba el tío de la tortilla de patatas. Menudo bocadillo de tortilla que nos metimos entre pecho y espalda. Descansamos y cogimos fuerzas para el trecho que aún quedaba para llegar a Puente la Reina.







Tras un descenso algo complicado por la cantidad de piedras sueltas que había, llegamos hasta Uterga, el primer pueblo de la mancomunidad de Valdizarbe.







Después y casi pegado estaba Muruzabal con la iglesia de San Esteban que nos cruzamos al paso.




Cuando ya creíamos que estábamos cerca de Puente la Reina aparece una señal de 4,5 Km… tuvimos que sacarle el dedo por que nos parecía una broma. Eran más de las 15:00 con un sol de justicia y aún faltaban 4,5 Km. Estábamos reventados.




Llegamos a Obanos con su imponente iglesia de San Juan Bautista, punto de unión entre el Camino Aragonés y el Francés que hacíamos nosotros. Pasamos bajo el arco apuntado de la puerta de Obanos y bajamos hasta la carretera, que la cruzamos para continuar por la vega del río Robo hasta la entrada de Puente la Reína.





Habíamos reservado en un albergue, pero justo a la entrada encontramos un Hostal-Sidrería que tenía muy buena pinta y nos paramos allí. Asador Sidrería Ilzarbe donde dormimos. La parte del hostal era completamente nueva, las habitaciones estaban estupendas. Nos costó 45 € habitación doble con desayuno y una invitación a sidra que nos tomamos por la noche. También tenían menú del peregrino a 9 € que estaba muy bien y fue lo que cenamos. Se portaron muy bien, con muchas atenciones como el hielo que nos sacó a la terraza para ponerlo en los tobillos.
Hubo tiempo hasta para pasar por el salón de belleza, jajajaja. Vamos, ni el Susi, jajajaja.

Después de reponer fuerzas nos fuimos a dar un paseo por Puente la Reina. Un pueblo precioso. Justo al lado del Albergue de los padres Reparadores se encuentra la iglesia del Crucifijo del siglo XII.

A la nave románica principal se le añadió en el siglo XIV otra gótica, que guarda una talla germana de Jesucristo crucificado en cruz en Y de finales del siglo XIII.

Un poco más adelante encontramos la Iglesia de Santiago con su imponente torre. Se construyó a finales del XII.

Al final de la calle Mayor llegamos hasta el puente románico de Puente la Reina (siglo XI). Compuesto por 6 arcos de medio punto.

Lo mandó construir la reina Doña María para facilitar el paso de los peregrinos por el río Arga.