DEL ARESTE AL OESTE: Camino de Santiago. Etapa 2. Zubiri - Pamplona

lunes, 25 de octubre de 2010

Camino de Santiago. Etapa 2. Zubiri - Pamplona

Etapa 2: Zubiri - Pamplona
Distancia: 20,4 Km
Fecha: 21 de Junio de 2010




Habíamos quedado a las 8 de la mañana para empezar la jornada. Muy señoritos nos fuimos a desayunar al restaurante antes de empezar a caminar, con lo que se nos hicieron las 9 por lo menos.

Empezamos a caminar cruzando el puente de la Rabia para coger un sendero a la derecha que nos sacaba del pueblo, hasta llegar a la fábrica de Magna (empresa que aprovecha el yacimiento geológico de magnesita). Subimos por la carretera rodeando el perímetro de la empresa y después bajamos por una escalinata que nos dejaba en un camino empedrado por el que llegamos a Ilarratz y poco después a Eskirotz, dos pequeñas poblaciones de apenas 20 vecinos.



Un poco más adelante se encuentra Larrasoaña, pueblo que no atraviesa el Camino ya que está separado por el río Arga y el puente de los Bandidos, donde hicimos una pequeña parada para comer unas de las miles de barritas energéticas que llevaba, jajaja. Después de una pequeña subida llegamos hasta Akerreta, donde pasamos junto al hotel rural que tenía una pinta estupenda. El siguiente tramo es espectacular, ya que ibamos por un bosque pegado al río Arga.






Continuamos por esa senda hasta llegar al puente de Zuriain, donde decidimos hacer un descanso e incluso se atrieron a meterse en el río a refrescarse los pies. Comimos algún que otro sobao y seguimos marcha hacía Pamplona. El calor que hacía era tremendo, también debido a la hora que habíamos comenzado a andar.




Caminamos durante unos cientos de metros por el arcén de la carretera N-135 para llegar a una pista que nos llevaba hasta el puente de Iturgaiz. Desde aquí se veía el paseo fluvial del Arga con merenderos, mesas etc. Nosotros subimos por un sendero para pasar por el antiguo señorío de Arleta (hoy en ruinas), y tras pasar por un paso subterráneo bajamos hasta el puente del río Ulzama y la ermita de la Trinidad de Arre en Villava. Ya estábamos cerca de Pamplona, pero aún quedaban unos cuantos km.











Serían ya las 14:00 h y el hambre apretaba, asi que tras ver un apetitoso cartel en un bar que anunciaba “huevos rotos” no pudimos resistirnos y nos apalancamos en la terraza del bar donde dimos cuenta de varios de esos huevos, algunos con chistorra, otros con jamon etc etc…y sus correspondientes cervezas bien fresquitas. Alli se nos unieron Carlos y Carmen, una pareja con la que tambien recorrimos buena parte del Camino. Después de todo eso cualquiera cogía otra vez la mochila y echaba a andar… Pues lo hicimos, y tras atravesar Villava y después Burlada (ambos pueblos en un autobús urbano…”vaya mierda de piligrinos!!” jajajaja) llegamos hasta la ribera del río Arga.

Caminamos un par de km hasta llegar al puente de la Magdalena, que tras cruzarlo y llegar hasta las murallas de la ciudad de Pamplona, aún nos faltaba la “cuesta maja” denominada así por una pamplonica a la que pedimos indicación. Esa denominación nos acompañó todo el recorrido del Camino.

Llegamos a Pamplona cerca de las 18:00 h sin reservar nada y con los albergues llenos de peregrinos. Comenzó nuestra peregrinación en busca de alojamiento.


Tras enviarnos a la calle San Nicolás y preguntar por los numerosos hostales de la zona, ninguno con sitio, y por hoteles con precios elevados para lo que queríamos, llegamos hasta la Pensión Aragonesa. ¡¡Vaya cagada!! o como decia la bonica ¡¡Fuerte Mierda!! jejejeje. Creo que el peor sitio donde he dormido en mi vida. Aquello tenía pinta de ser un “puticlub”. Mucho ruido por la noche, que yo con los tapones no llegue a oír, pero que los canarios me comentaron a la mañana siguiente tras abandonar la pensión a las 3 de la mañana por los continuos ruidos, voces etc etc que no les dejaban descansar...

(Todo esto sin contar la perdida de las llaves de la habitación en una tienda, a 15 minutos del cierre de la misma, dándonos cuenta 2 horas más tarde. No podíamos entrar a la habitación por que el pedazo de inútil que nos atendió en el bar (con muy malos modos y muy desagradable) donde pagamos la habitación no tenía otra copia de las llaves, y tuvimos casi que romper la puerta para poder entrar y sacar nuestras cosas... y que nos diesen otra habitación donde poder dormir. Digo lo de inútil por no decir algo más fuerte, porque nos trato fatal, con un desprecio y con una falta de educación tremenda). Menos mal que España gano a Honduras esa noche en el Mundial de Sudafrica.

Teníamos que haber llegado hasta Cizur Menor, al albergue de Maribel Roncal y seguro que hubiésemos descansado mucho más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario