En esta ocasión hacemos la ruta Paco, Lola y Yo, acompañados de Choco, en una de esas salidas en las que disfrutábamos tanto.
Se puede llegar bien desde la carretera N-340 en dirección Sorbas hasta llegar al inicio del sendero unos km después del pueblo, o por la Autovía A-7 en dirección a Murcia, tomando la salida 504 en dirección a Sorbas, y tras unos kilómetros por la A-1102 llegamos a un grupo de casas conocido como Los Molinos del Río Aguas, en la que hay una explanada a la izquierda donde poder dejar el coche y donde están los carteles indicativos de la ruta. Un total de 61 Km desde Almería.
Comenzamos el sendero descendiendo entre el grupo de casas rehabilitadas que forman el Centro de Investigación Sunseed, organización no lucrativa inglesa que investiga formas de vida sostenibles en zonas desertizadas. El centro Sunseed Almería se fundó en 1986 en el pueblo abandonado de Los Molinos del Río Aguas. Para más información sobre Sunseed http://www.sunseed.org.uk/
Llegamos hasta casí el cauce del río donde encontramos otro panel doble indicativo. Hacia la izquierda nos conducirá hasta el Nacimiento del río, y hacia la derecha nos llevará hacía el Barranco del Tesoro. En este caso nos dirigimos hacia el Nacimiento, donde la frondosidad de la vegetación hacen de esta zona un pequeño oasis.
En algunos tramos del camino la vegetación se cierra tanto que provoca auténticos túneles, en los que hay que tener cuidado de no quedar enganchado por las zarzas.
Veremos también numerosas cuevas excavadas por el agua. Estos manantiales drenan el Karst en Yesos de Sorbas, que funciona como una gran esponja: recoge y almacena el agua procedente de las lluvias y la transmite lentamente hasta la base del paquete donde encuentra una formación de margas impermeables que no puede atravesar, siendo evacuada al exterior por el punto más bajo, que es donde se encuentran esas pequeñas cuevas donde sale el agua.
Continuamos el curso ascendente del río y llegamos a la parte mas impactante de la ruta. Se trata de inmensas moles de yeso que irrumpen en el paisaje, algunas de ellas de considerable tamaño. Este tipo de desplomes son una constante característica dentro del paisaje kárstico.
La presencia de agua en pequeñas pozas es constante, y es frecuente ver tortugas, aunque son muy esquivas y al menor ruido se esconden.
Llegamos hasta el nacimiento que se encuentra entre una zona de carrizos, y de ahí nos dimos la vuelta para llegar hasta el comienzo de la ruta.
Al final, otra zona muy desconocida de la provincia y que merece la pena conocer.
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